Fórmula Uno al rescate…¿en hospitales pediátricos?

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Fórmula Uno al rescate…¿en hospitales pediátricos?
Maria Picazo
Si tienes algún conocido que de niño o cuyo hijo fue operado del corazón en los 2000s tempranos, la posibilidad de que haya sobrevivido gracias a la Scuderia Ferrari es alta. 

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En un primer pensamiento, la Fórmula Uno y sus ingenieros de cambios de llantas tienen muy poco que ver con salvar vidas. Si, su rapidez durante una carrera puede mejorar mucho el día a todo el equipo, pero de ahí a salvar vidas hay una brecha que parece imposible de cruzar. 


Sin embargo, la vida funciona de maneras muy extrañas, aún desde hace casi treinta años. 


A finales de los años 90 y principio del siglo, el Great Ormond Street Hospital (GOSH) en Londres tenía un problema enorme. A pesar de ser un hospital prestigioso en cardiología pediátrica a nivel mundial, y de realizar operaciones cardíacas increíblemente complejas y exitosas en niños y bebés, no todos sus pacientes sobrevivían. 

Tenían una tendencia alta de que en el proceso de aproximadamente de 15 minutos del traspaso del quirófano a las salas de cuidados intensivos, una cantidad alarmante de sus pacientes sufrían complicaciones graves o hasta mortales. Y todo…por ser doctores tipo B que no se podían organizar lo suficiente en torno de en que orden podían desconectar todos los cables e instrumentos que habían usado durante las cirugías. 

Aquí entran dos doctores, llamados Martin Elliot y Allan Goldman. Elliot era el jefe de cirugía cardíaca, y Goldman el jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos pediátrica. 

Después de una jornada particularmente complicada, estaban viendo una carrera de F1 para descansar. Y llegó el momento de todo Gran Premio de F1 llamado pit stop, que es cuando el piloto maneja hacia el pit lane (donde están las entradas de todos los garages de los equipos), llega a su garage, es rodeado de más o menos 10-15 mecánicos, que en menos de cinco segundos, cambiaban las cuatro llantas del monoplaza (coche de F1). 



Decir que quedaron sorprendidos es una subestimación. Lo primero que pensaron era que si los mecánicos de la Scuderia Ferrari podían cambiar cuatro llantas en menos de cinco segundos, ¿por qué ellos no podían organizarse para trasladar niños de un quirófano?

En 1999, los médicos contactaron a Ferrari. Y aunque el famoso equipo italiano fue bastante sacado de onda por la propuesta tan inusual, dijeron que sí, que verían cómo podían ayudar. Los médicos fueron a Maranello, Italia, donde está la sede de Ferrari, llevando consigo videos de su proceso de traslado. Los mecánicos, de manera bastante brutal, les dijeron exactamente lo que estaba pasando. Su proceso era desorganizado, ruidoso, lleno de gente innecesaria, no había liderazgo claro, ni un protocolo determinado que todos se supieran de memoria. 



El equipo de Ferrari puso manos a la obra después de esto y le dio a los doctores un entrenamiento de gestión de recursos y trabajo en equipo y completamente rediseñaron el traslado post-cirugía, basándose en su propia coreografía para cambiar llantas. Implementaron un sistema de roles definidos, silencio, ensayos, y aprendizaje a memoria sobre que hacía cada quien en todos los casos posibles. 


Los resultados fueron inmediatos. El nuevo sistema diseñado por Ferrari redujo los errores un 66%, y la cantidad de niños que morían o sufrían complicaciones bajó radicalmente. Y ese proceso no se quedó únicamente en el hospital en Londres, sino que se convirtió en el estándar mundial de traslados post-cirugía.

Y puede que haya sido la primera, pero no ha sido la única vez que un equipo de F1 interviene en hospitales para salvar vidas, como fue el caso de Williams durante la pandemia. Pero esa es otra historia para otra columna.


Así que, sí. Si tienes algún conocido que de niño o cuyo hijo fue operado del corazón en los 2000s tempranos, la posibilidad de que haya sobrevivido gracias a la Scuderia Ferrari es alta.